domingo, 24 de septiembre de 2017

Agallas.

Te armas de valor y le dices "hola" acompañado de una tímida sonrisa, a cambio recibes un guiño de ojo y una caricia en el brazo.
¿Qué has hecho durante todo el verano? ¿Por qué ahora y no hace dos meses? ¿Por qué justo el día de antes de irte?
Y entonces recibes un mensaje, un audio de exactamente veintidós segundos.
Veintidós segundos que hacen que tu vida de la vuelta completamente.
Decides irte a casa a pensar.
A pensar y escuchar.
Cuatro de la mañana.
Llegas a casa, colocas los cascos y te los pones.
Play.
El audio empieza a sonar mientras que tu sonrisa se queda en silencio con cada segundo que va pasando.
Stop.
El audio ha terminado pero vuelves a darle al play una vez más, necesitas volver a escucharlo y saber que lo que acabas de escuchar es verdad.
"Entendido." respondes, aunque no lo hayas entendido del todo, y no porque no hayas podido, si no porque no has querido.
"Tranquila" te dices a ti misma, "tranquila, todo va a ir bien, te lo prometo". Pero sabes que no.
Sabes que ahora mismo eres tu único punto de apoyo, que no es oro todo lo que reluce y que, por mucho que luches, nunca vas a poder estar donde quieres estar, a exactamente 581,2 kilómetros de donde sueles vivir.
"Tranquila, podremos con todo, cuenta conmigo." Te intentas convencer de eso, que todo irá bien. Pero vuelves al mensaje de antes, ahora convertido en un doble check azul.
"¿De verdad te creíste que lo tenías? ¿De verdad pensaste que en algún momento fue tuyo? JÁ, me río de ti y de lo ilusa que eres. Bienvenida al mundo real, baja de las nubes."
Te tumbas en la cama mirando hacia el techo aunque no ves nada, la luz está apagada, y la única luz que hay en toda la casa es una naranja que tiene tu hermana en su habitación que ilumina un metro cuadrado.
Miras al techo e intentas convencerte, pero te das cuenta que tu mente se ha convertido en Gollum del señor de los anillos.
"Seguro que responde mañana. Que va a responder, te ha ignorado, asúmelo ya. A lo mejor cuando vuelva hablamos. No vas a volver a hablar con él en toda tu vida, abandona."
Cierras los ojos y de ellos cae una lágrima.
"Aprovecha ahora", te dices a ti misma, "en cuanto se haga de día tendrás que ser la chica callada y sin problemas que nunca llama la atención de siempre".
Pero decides parar y dejar de pensar mientras suena "Photograph" de Ed Sheeran. Y lo consigues, lo consigues por unos minutos.
Miras el reloj.
Cinco de la mañana.
"Se fuerte", te dices, "nos han pasado cosas peores, ya lo sabes. No estamos solas, tenemos la caricia que llevabas esperando un año. Tenemos la sonrisa de aprobación que llevabas buscando desde hace dos. Nos tenemos a nosotras. Por favor sé fuerte, por ti, por nosotras."
Cierras los ojos por última vez deseando poder dormir tranquila, deseando que todo sea una pesadilla de la que despertarás rápido.

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